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LAS DIEZ TRIBUS PERDIDAS

 

UN REGRESO anunciado

de etiopia a america


las tribus encontradas


los primeros tiempos de los hebreos


israel cutivo

 

relieve sirio sobre el exilio de Israel

la vision de ezequiel sobre las 10tribus fresco del siglo III despues de Cristo (Siria sinagoga de Doura europos)

pertenecen los judios etiopies a las diez tribus perdidas?

MANASES BEN ISRAEL (SIGLO XVII)

 

Los libros históricos de la Biblia relatan que los asirlos deportaron a diez de las doce tribus que formaban el pueblo hebreo cuando Invadieron el reino de Israel entre 724 y 721 antes de Cristo. Nadie sabe qué se hicieron esas diez tribus y, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX, numerosos viajeros declararon haberlas encontrado.
En 930 antes de Cristo, el reino de David y de Salomón se dividió en dos estados: el reino de Israel, al norte, constituido por diez tribus, y el reino de Judá, al sur,
donde se reunieron las otras dos tribus. Israel cayó en 721 antes de Cristo bajo el dominio asirio y sus habitantes fueron ex¡liados en <Jalaj, en el Jabor, no de Gozán, y en las ciudades de los medos» (II Reyes, 17). Entonces desaparecieron de la historia. El pasaje de Crónicas (1, 5, 26) precisa q~e las diez tribus permanecieron en Asiria «hasta el día de hoy». Las profecías de Isaías (11, 11), jeremías (31, 8) y Ezequiel (37, 19), un siglo después de los hechos, son claras sobre este punto: se pensaba entonces que las tribus vivían lejos, esperando el día en que los hijos de Israel fueran nuevamente reunidos.

  Un regreso anunciado

  Durante la Antigüedad y el período del segundo Templo de Jerusalén, nadie dudaba de la existencia de las diez tribus. El testamento de los doce patriarcas consideró su existencia como un hecho y en el siglo IV antes de Cristo, en su quinta visión, Esdras (IV, 13, 34) describió: «una multitud pacífica: son las diez tribus que fueron llevadas prisioneras lejos de su país>,. Algunos textos dan por hecho que «las diez tribus están ahora más allá del Eufrates, La tradición atribuye su imposibilidad de reunirse con sus hermanos al hecho de que las dos tribus del reino de Judá fueron dispersadas a través del mundo. Las diez tribus fueron exiliadas más allá del misterioso río Sambation, cuya travesía sólo es posible el día del sabat. Además, según el Talmud de Jerusalén, los exiliados fueron divididos en tres grupos iguales y cada uno tomó una dirección diferente. Desde la Edad Media hasta nuestros días, varios viajeros y exploradores declararon haber encontrado a las diez tribus perdidas. En el siglo IX después de Cristo apareció un hombre, Eldad ha‑Dan¡, que aseguró ser miembro de la tribu de Dan y conocer cuatro de las diez tribus. Otro aventurero, David Reuveni, pretendió ser el hermano de José, rey de las tribus de Rubén, de Gad y de la semitribu de Manasés, que se habrían instalado en Khaybar en esa época, en Arabia. El nombre de Khaybar está sin duda inspirado en Jabor, ciudad evocada en la Biblia. Finalmente, en 1173, el viajero Benjamín de Tudela describió largamente a las tribus perdidas. Según él, cuatro de ellas, las de Dan, Aser, Zabulón y Neftalí, se habrian instalado en la ciudad de Nishapur, en Asia, donde habrían sido gobemadas por «su propio príncipe José Amarkala el Levita».

  De Etiopía a América

  En Etiopía viven los falashas, población negra de religión judaica. La primera mención conocida de su existencia está en dos Cartas de Jerusalén de Obadiah de Bertinoro, en 1488 y 1489. En 1528, el cabalista Abraham Levi el Vicio vio en ellos a los descendientes de las tribus perdidas. ¿Tenía razón? Es poco probable: Etiopía y Egipto tuvieron siempre estrechas relaciones. Y los hebreos son desde hace mucho tiempo numerosos en Egipto: posiblemente algunos de ellos convirtieron a un grupo de etíopes al judaísmo. La hipótesis más fantástica fue emitida en el siglo XVII por el viajero originario de Amsterdam, Aaron Levi de Montezinos. De regreso de un viaje a Sudamérica, relató que, en la cordillera de los Andes, unos indios lo recibieron recitando el Sbema, oración compuesta por tres versículos de la Torá. Manasés ben Israel, rabino de Arristerdarri, fue conquistado por el relato de Montezinos. En 1652 publicó una obra, Esperanza de Israel, en la que escribió: ~Las Indias del oeste están habitadas desde hace mucho tiempo por una parte de las diez tribus que pasaron del otro lado de Tartarie por el estrecho de Anian» (actual estrecho de Bering). Evidentemente, ninguna exploración posterior confirmó este sueño. En su Viaje a Jerusalén, publicado en Glasgow en 1786, el inglés Richard Burton (Nathaniel Crouch) vio en los indios de Norteamérica a las diez tribus perdidas.

  Las tribus encontradas

  Los arqueólogos del siglo XX y el estudio de los textos asirios permiten restablecer hoy la verdad. En 721 antes de Cristo, Samaria fue conquistada por el rey asirio Sargón, sucesor de Salmanasar V, evocado en la Biblia. Deportó efectivamente una parte de la población a Asiria y la reemplazó por gente de Mesopotamia, Sin embargo, contrariamente a los relatos de la tradición hebraica, las diez tribus no desaparecieron en el exilio. Por otra parte, la Biblia evoca frecuentemente las numerosas poblaciones que permanecieron en Israel. Sólo una pequeña parte de los hebreos fue obligada a partir a Asiria: 27.280 personas en cuatro años, según los archivos de Sargón. Sin embargo, se trataba de las clases dominantes: sacerdotes, funcionarios, intelectuales. Aunque eran minoría, inspiraban la cultura y la política. Por esta razón fueron reemplazados por la administración asiría. Por lo tanto, no hubo una deportación física masiva ni la desaparición de las tribus, pero las clases dominantes desplazadas se fundieron rápidamente con la población de las grandes ciudades asirías. Esta técnica de dominación mediante el desplazamiento de las elites en los países conquistados y su asimilación es un procedimiento

Los primeros tiempos de los hebreos

  La historia de los hebreos comienza con Abraham, un sumerio que deja la ciudad de Ur con su clan hacia 1700 antes de Cristo. Se instala en Cana. Con el paso de los siglos, el clan se convierte en una poderosa tribu seminómada que mantiene buenas relaciones con Egipto. Sin embargo, hacia 1675 antes de Cristo, los faraones fueron derrocados por la invasión de los hicsos. Los hebreos se unen a los invasores y se instalan en Egipto. Cuando los hicsos son repelidos, en 1580 antes de Cristo, los hebreos, culpables de traición a los ojos de los egipcios, son mantenidos en cautiverio. Alrededor de dos siglos más tarde, probablemente durante el reinado de Akenatón, dejan Egipto bajo el mando de¡ noble egipcio de origen judío, Moisés, quien fue el primero en codificar verdaderamente la religión hebrea. Conquistaron y colonizaron Cana, de donde expulsaron a las tribus semitas autóctonas. Instalaron una democracia tribal, reemplazada en 1020 antes de Cristo por una monarquía. Después del reinado de Salomón (970‑930 a.C.), el reino se dividió en dos: Israel y sus diez tribus al norte, Judá y sus dos tribus al sur. Los dos estados fueron sacudidos por graves crisis políticas; en el norte, estas crisis facilitaron la invasión asina, que sucedió después del 724 antes de Cristo.

Israel cautivo

 ,En el año doce de Ajaz, rey dejudá, comenzó a reinar oseas, hijo de Elá, en Samana, sobre Israel, Reinó nueve años. Hizo mal a los ojos de Yabvé, aunque no como los reyes de Israel que leprecedieron. Salmanasar, rey de Asirla, subió contra Oseas; Oseas se le sometió y le pagó tributo. Pero el rey de Asiria descubrió que Oseas conspiraba, Pues había enviado nimiajeros a So, rey de Egipto, y no había ~ de pagar tributo al rey de Asirla, como lo venía haciendo cada año; el rey de Asirla lo detuvo y lo encadenó en la cárcel.
El rey de Asirla subió por toda la tierra, llegó a Sainaría y la asedió durante tres años. En el noveno año de Oseas, el rey de Asirla tomó Samana y deportó a los israelitas a Asina, los estableció enjalaj, en elJabor, rfo de Gozán, y en las ciudades de los medas. (..) Deportó a Israel de su tierra a Asirla, basta el día de hoy. El rey de Asina hizo venirgentes de Babilonia, de Kutá, de Awá, dejamat y de Sefarváy¡in y los estableció en las ciudades de Samana en lugar de las israelitas; ellos ocuparon Samana y se establecieron en sus ciudades.
Sucedió que cuando comenzaron a establecerse allí, no veneraban a Yabvé, y Yabvé envió contra ellos leones que mataron a muchos. Entonces dijeron al rey de Asirla: Las gentes que has hecho deportarpara establecerlas en las ciudades de Samaria no conocen el culto del dios del país ( .. )». El rey de Asirla dio esta orden: Hacedpartir allá a uno de los sacerdotes que d"é de allí; que vaya y babite allíy les enseñe el culto del dios delpaís.~

 

El Libro de los Reyes, 11, 17.