Make your own free website on Tripod.com

Principal
Arriba
biografías
inventos

 

 

 

EL HOMBER DE LA MASCARA DE HIERRO

Los cinco de Pignerol

El fiel prisionero

Eustaquio Dauger

Las antiguas hipótesis

El caso revelado por Voltaire

escena de la pelicula l hombre de la mascara de hierro

grabado de 1789-1790

dibujo de la mscara de hierro (paris biblioteca de artes decorativas)

El origen de una leyenda que encendió la imaginación de novelistas y dramaturgos es un extraño prisionero a quien Luis XV prohibió todo contacto con el mundo. Revelado por Voltaire e inmortalizado por Alejandro Dumas, el «hombre de la máscara de hierro» es aún hoy en día un misterio: ¿quién era, y qué hizo para ser aislado de esa manera? Antiguo mosquetero de confianza del rey y de su ministro Louvois, Benigno de SaintMars es, en 1665, comandante de la fortaleza de Pignerol, en los Alpes, Tiene a su cargo varios prisioneros, entre ellos, el antiguo ministro Fouquet y el duque de Lauzun. Saint-Mars deja Pignerol en 1681 y asume la comandancia del fuerte de Exilles: dos prisioneros le siguen. Cuando, en 1687, se convierte en gobernador de la isla Santa Margarita, frente a Cannes, lleva a uno de los dos hombres consigo. El individuo es escondido en un carruaje cerrado, recubierto de molesquín. En 1698, Saint-mars es nombrado comandante de la Bastilla. Un prisionero lo acompaña todavía. Para preservar su anonimato, Saint‑Mars le cubre el rostro con una máscara de terciopelo con articulaciones de metal: la «máscara de hierro». Cuando el cautivo muere en 1703, es enterrado con un nombre ficticio (Marchiali) en el cementerio de San Pablo de Paris.

Los cinco de Pignerol

  El hombre de la máscara es seguramente uno de los prisioneros que Saint-Mars tiene a su cargo cuando dirige Pignerol, al comienzo de su carrera. Dos de ellos son hombres famosos: el rico y astuto ministro Fouquet, encarcelado por Luis xV, celoso del fasto del personaje o sinceramente convencido de su corrupción, y el caprichoso duque de Lauzun, mariscal de campo del rey, comprometido en intrigas amorosas. Ninguno de los dos puede ser el de la máscara de hierro: Fouquet muere en 1680 ' Lauzun es liberado poco antes de la partida del alcaide. En los últimos meses de la estadía de SaintMars en Pignerol, cinco prisioneros ocupan los calabozos de la imponente fortaleza. Uno de ellos es un monje condenado por haber estafado a varias doncellas de la corte pretendiendo haber encontrado la piedra filosofal. Otro, Dubreufi, es un oficial acusado de espionaje y traición. Un tercero, Matthioli, es un conde italiano súbdito del duque de Mantua, que intentó engañar a Luis MV en una negociación. El cuarto, La Riviére, es el lacayo de Fotiquet, mantenido prisionero después de la muerte de su amo: el intrigante ministro pudo haberle revelado peligrosos secretos. El quinto, Eustaquio Dauger, o d'Auger, es un joven caballero de la corte acusado de estar involucrado en el caso de los venenos.

  El fiel prisionero

  En 1681, Saint‑Mars llega a Exilles con dos de sus prisioneros. No los llama de otra manera que no fuera «los dos de la torre de abajo». Sin embargo, por la correspondencia del comandante se puede averiguar que Matthioli y Dubreuil permanecieron por algún tiempo en Pignerol después de la partida de Saint‑Mars, y que el monje muere allí. Por lo tanto, los «dos de la torre de abajo» son La Riviére y Dauger. Uno de ellos, enfermo, muere en 1686: se trata muy probablemente de La Riviére, aquejado de un mal que lo inmovilizaba a menudo, incluso cuando servía a Fouquet. El sobreviviente es, entonces, forzosamente, Dauger. Esta certeza es reforzada por una carta del hijo del marqués de Louvois que, en 1691, habla a Saint-Mars del prisionero que tiene a su cuidado «hace más de veinte años»: sólo la fecha de encarcelación de Dauger corresponde. En 1694, Matthioli y Dubreuil se reúnen con Saint‑Mars en Santa Margarita. El italiano muere pocos meses más tarde. Cuando asume su cargo en la Bastilla, en 1698, SaintMars parte de Santa Margarita con los dos sobrevivientes: uno está enmascarado, el otro es Dubreuil, que es dejado en el fuerte de Lyon. Nuevamente, el hombre de la máscara no puede ser sino Eustaquio Dauger.

  Eustaquio Dauger

  Desde su encarcelación en 1669, Dauger es objeto de una atención constante. Su nombre no es citado más que a su llegada y, en adelante, cuando un importante ministro de Luis XV, como Louvois, inquiere sobre su estado, lo hace hablando a Saint-Mars del «prisionero de la torre de abajo» o de «vuestro antiguo prisionero». Por otra parte, las instrucciones de Louvois son claras: se debe mantener al hombre en secreto y asegurarse de que no tenga ninguna comunicación con el exterior. Saint‑Mars le lleva personalmente las comidas: ni siquiera sus centinelas pueden acercársele. Este enclaustramiento absoluto parece significar que Dauger guarda un secreto terrible. En 1675, Louvois acepta que éste sirva de lacayo a Fouquet en reemplazo de La Riviére, a menudo enfermo. Contacto sin riesgo. Fouquet está también condenado de por vida e incomunicado deL mundo. Aún permanecen dos enigmas: ¿cuáles son esos terribles secretos y por qué Dauger es encarcelado con tantas precauciones en vez de ser simplemente asesinado? La hipótesis preciada por los novelistas de que el hombre de la máscara de hierro fue un hermano de Luis XIV no puede ser defendida seriamente. Después de los estudios de un historiador del siglo XX (M. Duvivier), la carrera de Dauger es bien conocida y nada permite relacionar su personaje a la familia real. Queda el hecho de que se creyó necesario no sólo aislarlo para impedirle revelar lo que fuera, sino que se cuidó de esconder también su rostro, que debió contener un secreto en sí mismo...

Las antiguas hipótesis

  La máscara que cubría la cara del prisionero de Saint-Mars alimentó muchas hipótesis. Sería para disimular un parecido con un gran personaje que se le habría impuesto al cautivo llevar la máscara, al tiempo que se le trataba con las mayores consideraciones. A partir del siglo XVIII, se propusieron varias identidades. La más famosa es la aventurada por Voltaire y retomada por Alejandro Dumas, autor de la novela El vízconde de Bragelone: el hombre de la máscara de hierro sería un medio hermano mayor de Luis XIV, fruto de las relaciones adúlteras entre Ana de Austria y el conde de Buckingham. Sin embargo, también habría podido ser un gemelo M Rey Sol; su hermano menor nacido de un matrimonio secreto entre Ana y Mazarino; un hijo natural del rey Carlos II de Inglaterra... o incluso el escritor Molliere, quien, después del Tartufo, ¡habría sido víctima de la venganza de los devotos!

El caso revelado por Voltaíre

  En su obra El siglo de Luis XIV, publicada en 1751, Voltaire es el primero en evocar el caso de la máscara de hierro. «Se envió, con máximo secreto, al castillo de la isla Santa Margarita, en el mar de Provenza, a un prisionero desconocido, de estatura superior a lo común, joven y de la más bella y fina estampa. Durante el viaje, el prisionero llevaba una máscara cuya mentonera tenía resortes de acero, que te permitían comer con la máscara puesta. Había órdenes de matarlo si se descubría. Permaneció en la isla hasta que un oficial de confianza, llamado Saint-Mais, alcalde de Pignerol, designado alcalde de la Bastilla el año 1690, fue a buscarlo a la isla Santa Margarita y lo condujo a la Bastilla, siempre enmascarado. El marqués de Louvoisfue a verlo a la isla antes del traslado. El desconocido fue llevado ala Bastilla, donde se le alojó espléndidamente. No se le negaba nada de lo que pedía. Su mayor gusto era por la ropa de una fineza extraordinaria y por los encajes. Tocaba la guitarra. Se le daba la mejor comida y el alcalde rara vez se sentaba delante de él,