Make your own free website on Tripod.com

Principal
Arriba
biografías
inventos

 

 

 

MAGIA DE LA TIERRA

 

 

 

Para el amor:
Las flores son un buen ingrediente para las pócimas de amor.
Si quieres estar guapo todo el año para enamorar a quien deseas,    lávate con agua de rosas (encontraras en herboristerías y perfumerías) al amanecer o durante toda la noche bajo las estrellas para que el rocío nos influya y por la mañana utiliza la mezcla para lavarte.
Para tener suerte:
Coloca en las rendijas de las puertas, ventanas y en las paredes de tu habitación ramos de flores en especial, <<sabugueiro>> o sauco.
Para los deseos:
¿Sabes qué existe un minuto llamado azul en el cual todo se queda en silencio? Este minuto ocurre cuando amanece. Todos los animales callan, la población no se ha despertado, y si te detienes un momento podrás ver que sólo oyes tus pensamientos. En este minuto azul es cuando debemos formular un gran deseo para que no haya ningún ruido que impida que las hadas del azar lo puedan oír.
Para acabar con lo que nos perjudica:
Necesitas:
· Una maceta con tierra buena.
· Tres velas: blanca, verde y roja.
· Una barra de incienso con aroma de sándalo o de mirra.
· Un papel y un lápiz.
· El bulbo de una planta, o bien una cebolla o una patata.
Se debe realizar el Jueves Santo a las 12 de la noche.
Coge el tiesto y ponlo delante de ti. Coloca las velas dentro de la  maceta en forma de triángulo, procurando que la blanca quede en la parte superior; las otras dos sitúalas a tu gusto.
Ve encendiendo con cerillas las velas y la barra de incienso, que    estarán dentro de la maceta. Ahora escribe en un papel tu nombre y apellidos y los problemas que quieres solucionar, y con el papel entre las manos medita sobre las peticiones que has hecho y sobre por qué las quieres enterrar.
A continuación, con la mano derecha haz un agujero en la tierra y mete todo junto con el bulbo. Siéntate un momento, con la maceta delante, y medita sobre las peticiones que has efectuado. Procura    tener la ventana abierta. Entonces, recita la siguiente oración:
"Viernes Santo de dolor, en esta noche triste y amarga, yo (nombre y apellido de la persona) aclamo para que todo lo que no quiero que confunda mi vida quede enterrado para siempre, y para que desaparezca de mi mente todo el sufrimiento".
Es aconsejable rezar un Padre Nuestro después de esta oración, pero no es imprescindible.
La maceta en la que hemos realizado el ritual no se puede regar y hay que conservarla hasta el año siguiente.