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LOS VOLCANES

En agosto de 1991, el volcán Hudson cubrió de lava y polvo miles de hectáreas la Patagonia. Las consecuencias de esa erupción se hicieron sentir por meses.

Esa noche la del 13 de agosto de 1991 - parecía ser más negra y silenciosa que nunca en Los Antiguos, allá, en un rincón de la provincia de Santa Cruz. Hasta que ese pueblo de 1452
almas se despertó en medio de una pesadilla. Primero fue un trueno ensordecedor; después, relámpagos multicolores iluminaron el cielo, y finalmente una lluvia -espesa, pesada, oscura- se descargó sobre la tierra. Sólo los viejos pobladores reconocieron la ira del volcán. Desde sus 1790 metros de altura y por su cráter de 500 metros de diámetro, el Hudson (a 130 kilómetros, en Chile) vomitó ceniza, arena y lava. Diez millones de toneladas que cubrieron miles y miles de hectáreas con una alfombra de 25
centímetros de polvo. Y el viento dispersó el resto por media Patagonia.Los valles verdes se hicieron grises. Las ovejas -por decenas de miles- murieron de hambre al faltarle pastura o aplastadas por el peso de las cenizas. El éxodo castigó a Los Antiguos, que -a pesar de los 18.000 camiones de lava y arena que se sacaron del pueblo- perdió mil habitantes.El Hudson se había despertado por última vez el 12 de agosto de 1971. Con
increíble puntualidad se hizo oír veinte años después. ¿Volverá a escupir su magma en agosto del año 2011 ?

Los Antiguos -

así llamado porque ese lugar era el elegido por los ancianos caciques tehuelches para morir antes de la llegada de los conquistadores españolesestá enclavado en un valle riquísimo al oeste de la provincia de Santa Cruz, a quince kilómetros del límite con Chile. Sus habitantes -muchos de ellos, colonos de origen europeo- se dedican fundamentalmente a la cosecha de fruta fina: cereza, frutilla, frambuesa. El martes 13 de agosto de 1991 este pueblo a orillas del lago Buenos Aires
quince kilómetros del límite con Chile. Sus habitantes -muchos de ellos, colonos de origen europeo- se dedican fundamentalmente a la cosecha de fruta fina: cereza, frutilla, frambuesa. El martes 13 de agosto de 1991 este pueblo a orillas del lago Buenos Aires amaneció cubierto por casi 25 centímetros de polvo. G sol tardó semanas en volver a aparecer, en perforar las oscuras nubes de ceniza. Y al pueblo, que sin embargo nunca bajó los brazos, le llevó varios años recuperarse de esa tragedia que les cayó del cielo.

La resurrección

Habían pasado unas semanas de la erupción y las ovejas seguían muriendo por miles. Faltaba agua para los hombres, para el ganado y para la tierra. El aire continuaba espeso. Y Los Antiguos perdieron los dos tercios de su población, quienes decidieron buscar otro lugar para vivir. El panorama no podía ser más desolador. En el verano, los cerezos no dieron ni un solo fruto y los agricultores perdieron, al menos, un millón de dólares que pensaban reunir con su producción, Sin embargo, al año siguiente, el milagro sucedió. Por obra de la Naturaleza y por el empeño del Hombre. Las nubes, que parecían eternas, por fin regalaron su lluvia. Las cenizas sirweron de abono. Y los que se animaron a refundar el pueblo se vieron recompensados por una cosecha sin precedentes. De a poco, la ira del Hudson se fue convirtiendo en un mal recuerdo


leyendas de imagenes

Aguas generosas. Los Antiguos está a orillas del lago Buenos Aires. La pesca del salmón -una riqueza muy explotada por sus vecinos chilenospodría ser una buena fuente de ingresos para la zona. Una postal. La calle principal del pueblo, -después de recobrar la el 'verde, la vida. Lo mismo su cedió en Chile Chico, en el publo vecino que se encuentra ahí no más, rozando la frontera.
Naturaleza muerta. Los leños, vitales para el crudo invierno patagónico, se tiñeron con el color de la lava volcánica. Los pobladores tuvieron que limpiarlos para alimentarías selamandras y las chimeneas.
En tinieblas. Detrás de las cenizas se dibujan las siluetas de los árboles de frutas finas.
Irrespirable. Así se tomó el aire en Los Antiguos, a pocas horas de la erupción. Los barbijos se hicieron Imprescindibles para los baqueanos que salieron pastar el ganado.
Un desierto. Fue lo que quedó después de la furia de/ Hudson. Donde hab(a un affaffar o plantaciones de fruta fina, todo pasó a ser arena y ceniza. Ante ese panorama, muchos decidieron emigrar.
Muerte blanca. ¿Cuántas ovejas murieron en la Patagonia? Millones. Algunas por hambre y S al desaparecer los pastizales y los arroyos. Y muchísimas agobiados por el peso de la cenízas.
Volver a vivir. Miles de lanares murieron en la erupción y otros tantos tuvieron que ser sacrificados por falta de pastura. Pero los pequeños ganaderos no dejaron caer sus brazos. Y fueron recompensados con una nueva oportunidad. En noviembre del 92, para la época de la esquila, obtuvieron lana de ovejas saludables. ¿El secreto? Trabajo y más trabajo. Y que todos los habitantes se unieron para salir adelante, sin egoísmos ni diferencias políticas.




EL SONIDO Y LA FURIA

Los volcanes son la prueba más fehaciente de que la Tierra está viva, Su formación se inicia porel choque de las placas oceánica y continental, una contra otra a una velocidad de varios centímetros por año. La placa continental, al ser menos densa, se monta sobre la oceánica, y esta fricción derrite las rocas, con lo que se forma la lava. La lava busca una salida, y el volcán es su escape.
En nuestro planeta hay más de 1500 volcanes potencialmente activos. la mayoría de éstos están ubicados en los bordes de la plataforma M océano Pacífico.
Si bien el Hudson es un volcán chileno los efectos de la lluvia de cenizas se sufrieron más en nuestro territorio. Más precisamente en el pueblo Los Antiguos, en la provincia de Santa Cruz. El 13 de agosto de 1991 la ceniza cubrió todo el pueblo y durante varios días las nubes generadas por el volcán convirtieron el día en noche.











 




un dia despues las cruces del  cementerio apenas asomaban entre el plovo

en tinieblas detras de las cenizas se dibujan las siluetas de los arboles

naturaleza muerta

todo se volvio gris

descripcion del volcan

volcanes del mundo

el volcan hudson

tipos de volcanes

despues del volcan

despues del volcan

La fruto del Paraiso. Los Amand de Medieta son una familia de origen belga dedicados por entero a la cosecha de la cereza. A un año de la lluvia negra pudieron obtener una producción récord.

los barbijos indispensables para los aldeanos

la muerte por la ceniza

volver a vivir

amistad