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INTRODUCCION

Diferencias entre mito y leyenda

Que es la Criptozoología?  

¿Sobreviven los grandes saurios? 

la muerte y la ciencia  

MOKELE MBEMBÉ

leyendas marinas

INCERTIDUMBRES

PALEOASTRONAUTICA

 

 

En esta sección intentaremos conocer los hechos insólitos que aun hoy, en plena era informática y de avances continuos, no han podido ser develados por la ciencia. Así transitaremos por caminos de dudas y suposiciones, pero sobre todo de misterios indescifrables. En la sección creencias se han desarrollado distintos temas relacionados con las creencias del Hombre. Como sabemos, cada cultura, cada región tiene sus creencias, cultos, mitos y leyendas, que han perdurado por siglos en el conocimiento colectivo de un pueblo, es por eso que creemos conveniente incursionar en estos temas y tratar de echar algo de luz sobre ellos, así buscaremos pruebas de relatos que nos vienen de la Biblia, y se trasladan a otros libros sagrados, indagaremos en los cultos, también los mitos y leyendas como el vampirismo, duendes, hadas y ángeles entre otros. La invitación esta hecha, ahora usted tiene la elección en este sitio. Otro de los temas que sabemos, interesan sobremanera a los visitantes es la Criptozoología, la búsqueda de seres mitológicos o de leyenda, su investigación, los relatos más asombrosos, las pruebas fotográficas y fílmicas dan al tema un halo de misterio especial. Por supuesto, la vida despues de la muerte, quizás el misterio más grande de todos los tiempos, relatos de gente que vivio experiencias únicas cercanas a la muerte, investigadores, regreciones hipnóticas y mucho más CREENCIAS: En esta sección, se han desarrollados, distintos temas relacionados con las creencias del Hombre. Como sabemos, cada cultura, cada región del mundo, tiene sus creencias sus cultos, sus mitos y leyendas, que han perdurado por siglos en el imaginario colectivo de un pueblo. Por eso es que hemos creído conveniente incursionar en estos temas y tratar de arrojar algo de luz sobre ellos. Buscaremos pruebas de relatos que nos vienen de la Biblia y desde allí se trasladan a otros libros sagrados. Indagaremos en los mitos y leyendas ya que son un punto interesante de partida, allí veremos mitos tales como el vampirismo, los hombres lobo, los santos, ángeles, hadas y duendes. En esta sección se intentará conocer sucesos y personajes que a lo largo de los tiempos han dejado un interrogante latente.

Diferencias entre mito y leyenda

El mito es un fenómeno cultural complejo que puede ser encarado desde varios puntos de vista. En general, es una narración que describe y retrata en lenguaje simbólico el origen de los elementos y supuestos básicos de una cultura. La narración mítica cuenta, por ejemplo, cómo comenzó el mundo, cómo fueron creados seres humanos y animales, y cómo se originaron ciertas costumbres, ritos o formas de las actividades humanas. Casi todas las culturas poseen o poseyeron alguna vez mitos y vivieron en relación con ellos. Los mitos difieren de los cuentos de hadas en que se refieren a un tiempo diferente del tiempo ordinario.  La secuencia del mito es extraordinaria, desarrollada en un tiempo anterior al nacimiento del mundo convencional. Como los mitos se refieren a un tiempo y un lugar extraordinarios, y a dioses y procesos sobrenaturales, han sido considerados usualmente como aspectos de la religión. Sin embargo, como su naturaleza es totalizadora, el mito puede iluminar muchos aspectos de la vida individual y cultural. La Ilustración y el romanticismo estimularon el interés por el Mito, a través de teorías sobre su origen y la aparición de nuevas disciplinas académicas. Aunque la ilustración acentuaba la racionalidad de los seres humanos, dirigía su atención a todas las expresiones humanas, incluidas la religión y la mitología. Los estudiosos ilustrados intentaron dar un sentido a los relatos míticos aparentemente irracionales y fantásticos. Sus explicaciones incluían teorías históricas evolucionistas —la cultura humana avanzaría desde un primitivo estado de ignorancia e irracionalidad hacia la cultura moderna de la racionalidad— viendo a los mitos como productos de las primeras épocas de ignorancia e irracionalidad. Los mitos eran también analizados como resultado del evemerismo, es decir, la divinización de las virtudes heroicas de un ser humano. Sin embargo, se desarrollaron disciplinas sistemáticas dedicadas al estudio de los Mitos. En nuevos campos, tales como la antropología social y cultural y la historia de las religiones, los estudiosos se vieron obligados a enfrentarse con mitos de los más antiguos periodos históricos fuera de la tradición occidental, y comenzaron a relacionar el estudio del mito con una comprensión más amplia de la cultura y la historia.  Por otro lado la leyenda que es una narración tradicional o colección de narraciones relacionadas entre sí de hechos imaginarios pero que se consideran reales. A veces se da una mezcla de hechos reales y de ficción, aunque se parte de situaciones históricamente verídicas. La palabra procede del latín medieval legenda y significa ‘lo que ha de ser leído’. En efecto, durante algunos oficios religiosos de la primitiva Iglesia cristiana, se leían en voz alta legendas o vidas de santos. Una colección famosa en la edad media fue La leyenda dorada (Legendi di sancti vulgari storiado), escrita en latín en 1264 por el dominico genovés Santiago de la Vorágine, tratado hagiográfico en el que la exaltación de las figuras de los santos roza en ocasiones lo fantástico. Tal vez ese rasgo haya estimulado en el siglo XIX al escritor portugués Eça de Queiroz a elaborar su Diccionario de milagros, que dejó inconcluso (abarca las letras A y B) y se publicó, póstumamente, en 1900 (primera edición española, 1990). La leyenda se sitúa en un lugar y en una época específicas. A diferencia del mito, que se ocupa principalmente de los dioses, la leyenda retrata en general a un héroe humano, como ocurre en el caso de la Ilíada y la Odisea o la Eneida. Son legendarias también las historias que nutrieron muchas novelas de caballería durante la edad media y que han servido de fuente a escritores de épocas posteriores: así ocurre con la leyenda del rey Arturo, con Carlomagno y con el alquimista alemán Fausto.  Hoy existen infinidad de mitos y leyendas que despiertan el interes de muchos, inclusos algunos dedican su vida a su estudio. Es por eso que creemos oportuno tratar algunos de ellos intentando informar y analizar sus historias.
 

Que es la Criptozoología?

 La palabra Criptozoología proviene del griego y significa “estudio de animales ocultos”; siendo esto toda una definición de esta nueva ciencia, que se reconoce como tal desde 1959 cuando fue impulsada por el zoólogo belga Bernard Heuvelmans. En la actualidad funciona la SIC (Sociedad Internacional de Criptozoología) con sede en Tucson, Arizona (EE.UU.) con alrededor de 1.000 miembros, de los cuales apenas 100 realizan expediciones e investigaciones de campo. Hoy la Criptozoología tiene los ojos puestos en encontrar rastros y evidencias de vida de seres que algunos consideran míticos y fantásticos como son: El Sasquatch o Pie Grande El Yeti (El abominable hombre de las nieves) del Himalaya La Onza (un animal semejante a un felino, al que algunos comparan con el puma americano y otros lo relacionan con el antidiluviano Tigre dientes de sable). El Mokele-Mbembé Los monstruos marinos como Nessie (en Loch Ness) y su similar en el sur de nuestro país, Nahuelito (del lago Nahuel Huapi) El último espécimen agregado a la lista de búsqueda es el Chupacabras Aunque la Criptozoología parece solo una ciencia fantástica sin posibilidades de éxitos en su búsqueda, hay dos descubrimientos que los criptozoólogos usan como “caballito de batalla” cada vez que se los critica: los descubrimientos (ambos en este siglo) del celecanto y del gorila. En 1938 un pescador sudafricano atrapó un extraño pez nunca antes visto por los occidentales, pero que era parte de la fauna alimenticia de los lugareños. Los ictiólogos determinaron que era un celecanto; especie que se creía extinguida hace 60.000.000 de años, junto a los gigantescos dinosaurios. Este hecho (junto a algunos ejemplares más encontrados posteriormente) demuestra que hay especies que pueden haber sobrevivido en las profundidades (como podría estar ocurriendo con Nessie y Nahuelito). Y otro gran enigma, recién descubierto en este siglo, es el gorila. Ese gran animal que hoy a todos nos resulta conocido y forma parte activa de nuestra fauna no fue descubierto sino hasta 1901, cuando el Capitán Oscar Von Beringue llevó a Europa la piel integra de un gorila de montaña y de esa forma este animal dejó de ser superstición para ser una especie zoológicamente registrada y estudiada. Antes de este siglo, ya los nativos de Ruanda hablaban de una extraña criatura enorme, velluda, de aspecto humano, que tenía un terrible grito y se movilizaba en grandes grupos. Como ningún científico lo había visto, el gorila era considerado solamente una creencia mitológica de indígenas ignorantes (¿estará ocurriendo lo mismo con el Pie grande o con el Yeti?) En síntesis, la Criptozoología intenta rescatar estos seres fantásticos del mundo de la leyenda para ésta, nuestra cotidiana realidad

¿Sobreviven los grandes saurios?

 Como hemos dicho, algunas personas creen que las llamadas "serpientes de mar" son sobrevivientes de pasadas épocas geológicas. Uno de los grandes misterios de esas épocas es la desaparición de los grandes reptiles a fines del Secundario. Pudo haber sido un brusco cambio de temperatura lo que terminó con ellos, pero en realidad, no se sabe. ¿Podrá ser que algunas especies hayan logrado sobrevivir durante ciento cincuenta millones de ayos, hasta nuestros días?  Tal vez en lugares cálidos como, por ejemplo, la Amazonía, con sus vastos pantanos tibios donde el hombre no acostumbra a incursionar.  De hecho, los indios cazadores del río Yapura, en una región llena de pantanos, dicen haber visto un animal con un cuello de varios metros de largo y cola larguísima, descripción que se ajusta a la del brontosaurio, que habitaba los pantanos en la era secundaria.  Otra tribu que vivía en la zona entre los ríos Jurua y Purus, habría visto todo un grupo de tales animales, que se sumergieron cuando los indios se acercaron.  Hay casos similares también en África:  En los extremos del Congo y Tanganyka, en la región del lago Tuvou, unos indígenas vieron un animal enorme con un cuello de unos cinco a seis metros y una cabeza muy pequeña. En las huellas que dejó cabían sentados dos niños de unos cinco años.  Además de estas apariciones, en varias ocasiones se han encontrado hipopótamos muertos, con heridas causadas por enormes garras, pero, aparte de eso, intactos, lo que descartaría la posibilidad de que hubieran sido muertos por algún león, pues en ese caso habrían estado en parte devorados.  Los que defienden esta posible supervivencia de los saurios dicen que si en el océano Indico se capturó vivo un celacanto pez al que se daba por extinguido hace unos doscientos cincuenta millones de años, ¿por qué no podrían haber sobrevivido los brontosauros, y otros más?  Y como respuesta a esta pregunta está la historia de un explorador que en 1949, en Nueva Guinea, en una región solitaria y boscosa, vio en la orilla de un pantano, un animal de unos veinticinco metro de largó, con la cola y el cuello de un diplodoco, y placas en el dorso, como las del estegosaurio.  Pero hay quienes se plantean otras variantes, interrogaciones razonables no desprovistas de base.  ¿Es posible que estos extraños, cautelosos moradores de aguas oscuras, sean en realidad engendros ecológicos? El cambio en los niveles de saturación del agua, por sustancias que se disuelven, cambia también la tensión superficial, que es, ni más ni menos que la facultad que tiene el agua de adherirse a las paredes de un tubo delgado y trepar por él. Así es como la savia trepa por el interior de los árboles hasta irrigar los brotecillos a una altura hasta de cincuenta metros. Cambios en la conducta física y química del agua, por culpa de la polución, producirán alteraciones en las formas de vida que sustenta. A los embriones los matará 999,9 veces de cada mil. Pero puede haber un embrión en diez mil que, en su anhelo de vivir, conseguirá adaptarse a la miseria de un medio ambiente polucionado. Para adaptarse tiene que convertirse en un monstruo, en un "fenómeno" o un mutante. Particularmente la polución por residuos radiactivos afecta a embriones y núcleos celulares.  De estos mutantes, también la mayor parte morirá sin poder dejar descendencia, pues las mutaciones casi siempre causan esterilidad, seres infértiles como las rüulas. Pero quizás. uno en cien mil logre, por la tenacidad del amor a la vida, rescatar el poder de procrear. Esa sí es la victoria de la vida sobre el veneno. Un nuevo ser, una nueva especie ha surgido sobre el planeta... fruto de una ecología trastornada por el hombre.  Exactamente, fruto de la locura; ¿nos extrañará que tenga un aspecto demencial?  Otra posibilidad razonable viene de las recientes experiencias alcanzadas en materia de hibernación o animación suspendida, que se está consiguiendo por diversos métodos de enfriamiento de un cuerpo vivo, aletargándolo primero en un sueño profundo, para luego alcanzar el estado cataléptico, es decir, apariencia de muerte.  Se sabe que en muchos casos se han producido fenómenos de enfriamientos súbitos en determinados lugares. En Siberia, por ejemplo, se encontró en 1910 todo un rebaño de mamuts mezclados con enormes felinos, caballos y ciervos gigantes llamados "rengíferos". Estaban asombrosamente conservados, aunque su antigüedad estimada es de 45.000 años. Tan bien conservadas estaban estas bestias que los siberianos comieron parte de la carne y alimentaron con ella a los perros de los trineos. De los mamuts, algunos tenían todavía en la boca los puñados de tomillo y trébol que estaban comiendo en el momento en que cayó sobre ellos la onda de frío fulminante. No se tiene aún ninguna teoría que explique ese fenómeno de frío incomprensible, pero ello deja abierta la posibilidad de que alguna bestia o grupo de bestias' de la zoología primordial del planeta, haya quedado en estado cataléptico, aparentemente muertos, pero en verdad con la vida latente, a la espera de reanimación. Los mamíferos terrestres mostraban casi todos fracturas en sus enormes huesos. Pero los habitantes de las aguas se habrían visto protegidos por la amortiguación del líquido. Además, el congelamiento habría sido más paulatino y sin duda habrían caído en sueño letárgico por enfriamiento, antes de quedar congelados.  Se sabe que Escocia estuvo cubierta por los hielos hasta el fin de la última glaciación, hace unos doce mil años.  El tibio sol de la primavera de Loch Ness fundió la costra de hielo gota a gota, hasta dejar los cuerpos al descubierto. Si estaban muertos, la descomposición orgánica los disolvió en el olvido. Pero si estaban vivos..., los ojos volvieron a abrirse y la vida milenaria despertó.  Desde luego, también debemos respetar la posibilidad de que no existan. Que sólo sean la expresión de sueños míticos de gentes que tienen añoranzas de los dragones de las leyendas.  Pero, si usted alguna vez recorre a solas esas bellas regiones de lagos y ríos poco frecuentados, recuerde que las respuestas tranquilizantes tienen tanto o tan poco fundamento como las sospechas de que esos seres extraños pueden ser algo muy real, muy tangible... y muy hambriento

LA MUERTE Y LA CIENCIA  

 El concepto respecto a qué constituye la muerte varía según las diferentes culturas y épocas. En las sociedades occidentales, la muerte se ha considerado tradicionalmente como la separación del alma del cuerpo. En esta creencia, la esencia del ser humano es independiente de las propiedades físicas. Debido a que el alma carece de manifestación corpórea, su partida no puede ser vista, o lo que es lo mismo, ser determinada objetivamente. De aquí que, en esta creencia, se ha determinado el cese de la respiración como el signo de muerte .En la actualidad, se cree que la muerte se produce cuando las funciones vitales —la respiración y la circulación se detienen. Sin embargo, este punto de vista ha sido puesto en duda, debido a que los avances médicos han hecho posible que se mantenga la respiración y la función cardiaca mediante métodos artificiales. Por ello, el concepto de muerte cerebral ha ganado aceptación. Según éste, la pérdida irreversible de actividad cerebral es el signo de muerte. Incluso, durante los últimos años, este concepto ha sido puesto en tela de juicio, ya que una persona puede perder toda capacidad para ejercer su actividad mental superior y sin embargo mantener las funciones cerebrales inferiores, como la respiración espontánea. Por esta razón, algunas autoridades argumentan que la muerte debe ser considerada como la pérdida de la capacidad para la interacción consciente o social. El signo de muerte según este principio es la ausencia de actividad en los centros cerebrales superiores, principalmente el neocórtex. El concepto de muerte en la sociedad es más que un interés académico. La rapidez del progreso de la tecnología médica ha suscitado cuestiones morales e introducido nuevos problemas en la definición legal de muerte. Entre los puntos que se debaten están los siguientes: ¿Quién debe establecer los criterios de muerte?, ¿el médico, las legislaturas, o cada persona por sí misma?, ¿es moral o legalmente permisible adelantar el momento de la muerte interrumpiendo el soporte artificial?, ¿tiene la gente el derecho de solicitar que estas medidas extraordinarias dejen de adoptarse de modo que un individuo pueda morir en paz?, ¿puede el pariente más cercano o el tutor legal actuar en nombre de la persona que agoniza en estas circunstancias? Todas estas cuestiones han adquirido ahora un carácter más urgente ante la aparición de los transplantes de tejidos humanos. La necesidad de órganos pueden ser algo muy real, muy tangible... y muy hambriento. EL

MOKELE MBEMBÉ

Uno de los animales en el que los criptozoólogos tienen muchas expectativas de lograr un resultado positivo es el Mokele Mbembé, al cual se lo sitúa en remotos y casi inaccesibles pantanos del África ecuatorial. Los nativos lo describen como un extraño animal, de gran tamaño, con un tronco voluminoso, de patas cortas y poderosas, con una gran cola y de cuello muy largo, donde descansa una cabeza pequeña. Esta descripción es muy similar a la de un animal que se extinguió hace 65.000.000 de años cuando los dinosaurios dominaban la tierra y por una razón todavía no dilucidada, se extinguieron masivamente. Este animal no es otro que el Plesiosaurio, un reptil marino dela Era Mesozoica. El Plesiosaurio tenía un cuerpo que alcanzaba hasta 14 mts. de largo desde la cabeza hasta la cola. Su cuello, al igual que la cola, se caracterizaban por ser largos y poderosos y tenia una cabeza relativamente pequeña para su porte. A pesar de un origen terrestre, se convirtió en anfibio y sus miembros (tanto anteriores como posteriores) se transformaron en aletas, por lo que se piensa que nadaba como las tortugas. El Mokele Mbembé es vegetariano y rara vez ha atacado al hombre, aunque si es enemigo de hipopótamos y cocodrilos que rehuyen su presencia. Si bien hay muchísimos testimonios de la presencia de este animal, hay relatos que se destacan por la idoneidad de quienes exploraron buscándolo. A fines del siglo XIX el explorador y cazador Alfred Horn vio las enormes pisadas del Mokele Mbembé. En 1913, un capitán alemán, el Barón Von Steinzu Lausnitz cuenta en un informe el miedo de los nativos al internarse en los pantanos y su negativa a continuar la búsqueda de la criatura. El escritor y naturista inglés Iván Sanderson mientras recorría una zona pantanosa del río Mainyu (en África) vio en 1932, un animal que describe “con una cabeza negra semejante a una gigantesca foca”. En 1982 el Dr. Roy Mackal de la Universidad de Chicago fue a buscarlo a lago Likusia (en la República Popular del Congo), dado que había muchas versiones que ubicaban al Mokele Mbembé en la zona. Aunque no pudieron dar con el animal, registraron pisadas mucho más grandes que las de un elefante. Otra expedición realizada poco tiempo después (esta vez dirigida por el biólogo Marcellin Agnagna) lo vio y lo describe como un gran saurio al que no pudieron atrapar. Teniendo en cuenta que en África el clima no es muy distinto al de la antigüedad y que aún hoy hay animales que se consideran fósiles vivientes como el cocodrilo o el dragón de Komodo (en el archipiélago asiático); no se puede descartar de plano la posibilidad de un animal prehistórico anfibio viviendo en el agua casi permanentemente. Son muchos los testimonios que llevan a suponer la existencia de seres prehistóricos vivos, tanto en Europa, América, África y Australia y tal vez le corresponda al Mokele Mbembé el honor de ser el primero en confirmarlo.  

leyendas marinas

Hace muchos años, en una playa, un hombre encontró un calamar gigante muerto que el agua y sus olas depositaron en la arena. Asustado miró al mar e imaginó. «¡Cuántos barcos habrá tragado!" En esos tiempos, las
embarcaciones eran frágiles y varias desaparecían sin dejar rastros. Los océanos eran desconocidos
y el miedo del hombre originó fantásticas historias en busca de explicación.
Pasiones no correspondidas o muertes tristes. Mujeres hermosas con cola capaz, las sirenas siempre protagonizaron intensos relatos de soledad y amor de trágico final. El hombre antiguo dibujaba monstruos en sus mapas suponiendo que existían en las zonas aún no exploradas. Los animales de América sorprendieron a más de un europeo que llegaba. Una ballena enorme rondando un barco en alta mar puede haber impresionado a algún marino fantasioso. Esta visión bien pudo originar una historia de monstruos que atacan naves.



INCERTIDUMBRES

Desde tiempos remotos, el hombre ha contado historias de monstruos horribles con lomos y tentáculos gigantes surgiendo en las orillas o entre las olas del mar. Las descripciones de las criaturas hoy hacen pensar que se trataba de ballenas, calamares o pulpos gigantes, tiburones, rayas, serpientes o hasta plantas o árboles flotando. Sin embargo, algunos relatos no son tan fáciles de explicar, y tampoco la ciencia está hoy capacitada para asegurar que allá en el fondo, bien lejos de la costa, no existen monstruosas criaturas aún sin descubrir.

PALEOASTRONÁUTICA

La paleoastronáutica, astroarqueología o exoarqueología, son disciplinas no académicas que tratan de establecer los orígenes y la historia de la humanidad desde la creencia de que en el pasado existieron civilizaciones tecnológicas muy avanzadas, que probablemente tuvieron inicio en la intervención de seres procedentes de otros mundos.

La presencia de objetos anacrónicos, restos arqueológicos de difícil interpretación y una nueva visión de las viejas leyendas y mitos de las antiguas civilizaciones constituyen su principal fuente de análisis e investigación, todo dentro de un amplio campo de estudio multidisciplinario que abarca a la mayoría de ramas de la ciencia, como biología, historia, arqueología, fisica, astronomía, etc, etc.

Autores como Charroux, Däniken, Kolosimo, Chatelain, etc, popularizaron hace ya algunas décadas la teoría de una intervención extraterrestre en tiempos remotos. Si bien repudiada por la ciencia oficial, no han faltado quienes desde sus filas hayan reconocido la posibilidad de tan revolucionaria teoría, por ejemplo el Premio Nobel Francis Crick, a pesar de poder caer en desgracia. Una teoría que, por otro lado, ha sido tratada de enterrar en varias ocasiones definitivamente, pero que la curiosidad y el inconformismo de muchos investigadores ante las explicaciones ortodoxas de la ciencia oficial, hacen que renazcan y tomen fuerza de nuevo, a medida que la propia ciencia descubre progresivamente la inmensidad del Universo y la posibilidad de la existencia de vida en otros mundos.

La propia aparición de la vida en la Tierra, la existencia del hombre, así como el desarrollo de la inteligencia, son campo de batalla de la comunidad científica. Mientras, en el otro extremo, el mundo de las religiones da respuestas a las incógnitas del hombre dando la espalda a la ciencia. La teoría paleoastronáutica pudiera ser un punto de encuentro, un tercera vía, que diese respuesta al origen del hombre a mitad de camino de lo expuesto por la ciencia y la religión. Los viejos dioses de todas las religiones tomarían entonces el aspecto de los actuales astronautas y de los futuros, que colonizaran nuevos mundos, y muchas de las dudas que hoy no encuentran respuestas verían la luz bajo una nueva perspectiva histórica.

Nuestra intención en esta sección de Mundo Oculto es mostrar un pequeño catálogo de evidencias que apuntan a la posibilidad de que en el pasado existiron elevados conocimientos tecnológicos, bien foraneos o bien quizá de civilizaciones procedentes de las estrellas. Se podrá estar de acuerdo o no, pero lo que si es seguro es que la historia, tal como nos la han contado, no tiene nada que ver con la realidad.

Que cada uno saque sus propias conclusiones...., y por favor, no cerremos ninguna puerta ni caigamos en dogmas. Como dice la letra de una canción del canta-autor L.E. Aute:... "...que el pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar, siempre de paso...".